La compañía refuerza su papel como socio técnico en proyectos de cultivo protegido con una instalación diseñada para producción hortícola, control climático y eficiencia operativa
J. Huete Greenhouses acaba de finalizar la construcción de un nuevo proyecto de invernadero multitúnel para Enza Zaden, una de las compañías internacionales de referencia en el sector de las semillas hortícolas. La instalación estará destinada al cultivo de hortalizas y contará con una solución integral que combina estructura, recubrimiento, equipamiento climático, sistema eléctrico, riego y área técnica.
El proyecto refleja la importancia creciente de contar con infraestructuras agrícolas diseñadas desde una perspectiva técnica, especialmente cuando el objetivo es trabajar con cultivos de alto valor y con parámetros productivos exigentes. En este tipo de instalaciones, el invernadero deja de ser únicamente una estructura de protección para convertirse en una herramienta productiva capaz de influir en la uniformidad del cultivo, la gestión climática, la eficiencia del riego y la organización del trabajo diario.
La actuación ha contemplado la construcción de una estructura multitúnel con cimentación, pilares, canaletas, capiteles, bridas, cerchas, recubrimiento, malla de protección, puertas, antesalas y sistemas de refuerzo. Estos elementos permiten configurar una instalación sólida, preparada para responder a las necesidades de una explotación hortícola profesional y adaptada a las condiciones específicas de la finca.
Uno de los puntos relevantes del proyecto es la incorporación de sistemas de ventilación cenital y ventilación perimetral, dos componentes clave para favorecer la renovación del aire, mejorar la gestión de temperatura y humedad, y contribuir a un entorno más estable para el desarrollo del cultivo. La ventilación, junto con el resto de elementos climáticos, tiene un papel decisivo en la respuesta fisiológica de la planta y en la capacidad del productor para mantener condiciones homogéneas dentro del invernadero.
El equipamiento incluye bajantes de aguas pluviales, recirculadores de aire horizontales, pantalla de sombreo, calefacción de aire y red interior de gasoil. Esta combinación de soluciones permite reforzar el control ambiental de la instalación y ampliar las posibilidades de manejo en diferentes escenarios climáticos, especialmente en momentos en los que la temperatura, la humedad o la radiación pueden condicionar el rendimiento del cultivo.
El proyecto también incorpora expansión de control de clima y sistema eléctrico, lo que permitirá integrar parte de la gestión técnica del invernadero en una plataforma de control adaptada a las necesidades de la explotación. La automatización y el control climático son cada vez más relevantes en proyectos hortícolas profesionales, ya que permiten tomar decisiones más precisas y reducir la dependencia de ajustes manuales continuos.
Además, el proyecto incorpora el sistema de riego y las tomas de agua, elementos esenciales para esta instalación hortícola moderna. Una correcta gestión del agua permite mejorar la eficiencia del recurso hídrico, reducir pérdidas y favorecer un manejo más ordenado del cultivo.
La actuación incluye también la construcción de un área técnica con estructura y recubrimiento propios, concebida para dar soporte a la operativa del invernadero y alojar parte de los sistemas necesarios para el funcionamiento de la instalación. Este tipo de espacios son fundamentales para organizar los equipos, facilitar el mantenimiento y mejorar la eficiencia global del proyecto.
Con esta nueva instalación, Enza Zaden mantiene su confianza en J. Huete Greenhouses: las relaciones entre ambas empresas han desembocado en la proyección y construcción de varios invernaderos en los últimos años.
Este último proyecto confirma una tendencia clara en la horticultura actual: las empresas que trabajan con cultivos de alto valor necesitan infraestructuras capaces de integrar estructura, clima, riego, energía y control en una misma solución. En ese escenario, el papel de la ingeniería agrícola resulta decisivo para construir invernaderos más eficientes, más controlables y mejor preparados para responder a las exigencias del mercado.